
Cartel de la Aste Nagusia 2009
Nací en Bilbao (expósito de Santutxu), pero no me considero de Bilbao. Soy de Las Arenas, getxotarra (y no getxoztarra, como escriben y dicen los cursis). Tras esta declaración de intenciones, me gustaría escribir sobre la Aste Nagusia bilbaína, sobre las fiestas de Bilbao.
Estoy un poco harto de escuchar la sonora matraca de que la Aste Nagusia es la mejor fiesta que existe. Del mundo mundial. Mentira y gorda, como dirían los pequeños. Gorda como una gorila obesa.
Conozco unas pocas fiestas y he vivido muchas Aste Nagusias para poder afirmar que, si no eres de una comparsa, hay “alguna” mejor. No deja de ser una buena, sin más, fiesta, exaltada por todo buen bilbaíno que se precie, que podría hasta matar por defender el esplendor de sus jaiak (fiestas en euskera).
Ese es el gran problema de Bilbao y el porqué cada vez le tengo más manía: esas gentes que lanzarían una “yihad” contra aquellos que critiquen su querida ciudad. Exceso de chovinismo.
El bilbaíno es fanfarrón, echado para alante, chulo. Y cada vez más fanático. Y eso no lo soporto. Escuchar a ciertas personas hablar de las fiestas es superior a mí. Está bien hablar bien de uno mismo, pero sin despreciar al contrario. Y eso ocurre con la Aste Nagusia y con el Athletic. No hace falta más que pasearse por las lamentables televisiones locales que tenemos en el Gran Bilbao.
Y para todos aquellos a quienes se les llena la boca al loar la Aste Nagusia se les ha unido un dato. Ahora todos dicen que la Aste Nagusia es Patrimonio Cultural y que ha ganado a San Fermín, las Fallas, el Camino de Santiago y al sursumcorda. Y venga que la Aste Nagusia es Patrimonio Cultural y ha ganado… Y es verdad, completamente verdad. Sólo que faltan algunos elementos para evaluar este dato.
Efectivamente Bilbao ha ganado la votación para ser Patrimonio Cultural, concretamente para ser Patrimonio Cultural Inmaterial de España. ¿Qué diantres es ésto?
Según la Convención para la protección del patrimonio inmaterial de la Unesco, el patrimonio cultural inmaterial se definecomo los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que las comunidades, los grupos o los individuos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural.Entre sus características figuran que se transmite de generación en generación y que infunde a las comunidades y los grupos un sentimiento de identidad y de continuidad. Por ello, se manifiesta en tradiciones y expresiones orales; en artes del espectáculo como la música tradicional, la danza y el teatro; en usos sociales, rituales y actos festivos; en conocimientos relacionados con la naturaleza y el universo o en técnicas artesanales tradicionales.

Una organización llamada IBOCC (International Bureau of Cultural Capitals), conocida mundialmente en su casa a la hora de comer, hizo una encuesta on-line para elegir entre varios acontecimientos culturales españoles para saber cuál era el número uno, el Patrimonio Cultural Inmaterial etc. Entre las candidaturas: Camino de Santiago; Fallas de Valencia; Tradición de la Virgen del Pilar de Zaragoza; Carnaval de Cádiz; Fin de Año en la Puerta del Sol de Madrid; Diada de Sant Jordi; Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, entre otras. Y por medio de esa encuesta on-line ha sido ganadora la Aste Nagusia, con un total de 14.027 votos. Quizás el profesor Josu Mezo pueda explicar mejor la fiabilidad y lo científico de este método.
Y la campaña que se hizo desde el Ayuntamiento de Bilbao fue bastante machacona para que la gente votara. No sé lo que han hecho las otras candidatas, pero no creo que hayan dado tanto la murga. No creo que San Fermín o El camino de Santiago necesiten ese título para ser lo que son.
Me parece muy bien que la gente de Bilbao defienda sus fiestas, pero de ahí a que se crean los más más de lo muy muy, hay un buen trecho de sentido común (el menos común de los sentidos).
He vivido muchas Aste Nagusias y digamos que de veinte años a esta parte han cambiado un mundo. Se ha ganado en participación y mediocridad, pero se ha perdido diversión e imaginación.