Hace días programé el vídeo (sí, aún funciono con VHS) para grabar la película de Woody Allen “Un final made in Hollywood”.
La emitieron en la Segunda Cadena, La 2. Y como ocurre cuando quiero grabar, tengo que dejar mucho espacio por delante y por detrás en la cinta, ya que de la hora anunciada para la emisión a la que ocurre en realidad transcurre un milenio. Nunca son puntuales. Nunca.
Cuando puse mis generosas posaderas en el sofá para ver la película, evidentemente tuve que localizarla. Y antes del “flim” se grabó parte de la entrega de los “Premios de la Música 2009″. Al pasar rápido la cinta algo me llamo la atención y la paré. Una mujer en silla de ruedas aparecía en el escenario. Era la gran, gran Teresa Berganza.
Cuando salió se produjo una “standing ovation”, es decir, la gente se puso en pie para aplaudir. ¿Toda la gente? No, alguna se quedó sentada. Más o menos vi levantada a la mitad de la sala.
Estas “standing ovations” se producen cuando en estos acontecimientos de entregas de premios aparece alguien que realmente tenga un reconocimiento dentro de su profesión. En los Oscars cuando entregan el oscar honorífico ahí se levanta todo quisqui para ovacionar al homenajeado. Y, como pueden comprender, no suelen ser mindundis, si no hombres y mujeres auténticos monstruos de la interpretación, dirección, literatura, música. ciencia, etc.
Y Teresa Berganza es una auténtica “Monstrua” de la lírica. Una de las mejores voces del Siglo XX, una mezzosoprano genial. Sólo hace falta escucharla en “Carmen”.
Aquellos chiquilicuatres que se quedaron sentados demostraron dos cosas: una total falta de educación y de respeto, y/o que no tenían ni idea de quien era la que salió al escenario, lo que igual es peor. Maleducados e ignorantes. Lo más de lo más. !Vaya pandilla de desgarramantas!
Para que aprendan los de la música y los de la SGAE, que organizaron el sarao, en la entrega de los Premios MAX de teatro fue Miguel Narros quien recibió un premio de honor. Miguel Narros, otro monstruo de la cultura. En esta ocasión se puso todo el mundo de pie y le ovacionó durante varios minutos.
Como tiene que ser.